Hay cosas que quizás ya sabes sobre ti.
Quieres cambiar. Quieres avanzar. Quieres reaccionar de otra manera. Y, sin embargo, hay situaciones en las que terminas haciendo exactamente aquello que sabes que no quieres hacer.
Probablemente has intentado alguna de estas cosas:
- entender lo que te pasa;
- controlar tus reacciones;
- gestionar tus emociones;
- cambiar determinados hábitos;
- tomar decisiones diferentes;
- hacer terapia, cursos, meditaciones o desarrollo personal.
Y muchas veces eso ayuda. Pero puede ocurrir algo frustrante:
Entiendes mucho más... y aun así el patrón sigue apareciendo.
Reacciones que no eliges.
Relaciones que parecen diferentes pero terminan pareciéndose.
Bloqueos que aparecen cuando quieres avanzar.
Situaciones que creías superadas y vuelven.
Entender ayuda.
Pero entender no siempre cambia lo que se repite.




